“Me gasté toda la suerte del año”: Silvio Restrepo habló de su épica ronda con albatros y hoyo en uno

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Fecha de Publicación:     10 de Enero de 2025

“Imagínese. Jugué el peor golf en mi vida en el año 2024”: confiesa Silvio Andrés Restrepo Vesga. Así, no pasaba por su cabeza que lograría su primer albatros el pasado jueves en el hoyo dos del Club Payandé. Tampoco estaba en sus planes embocar un hoyo en uno 13 ‘greens’ después, el mismo día.

Su cuñado Santiago Arrieta y dos amigos, los gemelos Arturo y Ricardo Echeverry, fueron sus compañeros de ronda, y testigos de una hazaña cuya probabilidad de ocurrir es de una en 75.000 millones de rondas. El rayo cayó en Villeta, Cundinamarca.

“El albatros fue en el hoyo dos, eh, totalmente inesperado. Salí con el drive bien, quedé a poco más de 230 yardas, pues estaba temprano, entonces pegué la madera 5 bandera y Santiago me dice: ‘Oiga, o la dejó muy cerca o se pasó’. Y cuando llegué a ‘green’ solo estaba la bola de Arturo, creo. Y dije: 'pues se pasó. Estaba jugando con una bola que marcada con el típico logo del Country, pasé por el ladito del hoyo y el loguito estaba hacia arriba ahí dentro del hoyo. Entonces, imagínense la felicidad”.

Silvio cumplió 40 años en diciembre, ha jugado al golf por más de 20, y el par-3 del hoyo 15 le traería otro logro que no había conseguido: un ‘ace’.

“Creo que no había ni estado cerca. Estábamos jugando de las marcas azules, tenía 160 yardas a la bandera, pegué el hierro 9, muy bien pegado, lo pegué bien alto y lo vimos los cuatro desde el ‘tee’ —que está un poquito elevado, es un hoyo que solo tiene agua y después el ‘green’— y picó dos veces y entró. Y ahí nos empezamos a abrazar como unos locos y ya, muy emocionante la verdad”.

Después de esta gesta, Silvio regresa a sus labores cotidianas. Tiene una planta de producción de telas no tejidas, en la que fabrican aislantes térmicos y acústicos. Es casado hace diez años, tiene dos hijas, y ahora, una anécdota increíble para contarles, más conectado que nunca con nuestro deporte, y sin olvidar la celebración en el ‘hoyo 19’ y las llamadas de felicitación, que continúan varios días después: 

“Ese club estaba repleto claramente, en el refugio empezó la celebración y celebramos con toda ese día, la gente estaba con la actitud, y usted sabe, toca invitar a todo el mundo a tomarse algo, pero todos felicitándolo a uno. Estuvo increíble”, repasa Silvio, y al preguntarle por sus próximas metas en el golf, responde: “No, nada […]. Me gasté toda la suerte del año, creo. Claro que fueron dos buenos tiros, para eso se necesita demasiada suerte”.

Restrepo concluye el diálogo reflexivo, invitando a sufrir menos el golf y disfrutar más de estos golpes de suerte, porque cada vez que se para frente a la bola es una nueva oportunidad: “Para hacer ‘out’ o para meterla al hoyo. Cada tiro puede hacer uno algo o muy malo o muy bueno como esto y todo puede pasar el mismo día”.





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